GdeE por el mundo: Belén en el 2026 EPS YM Leadership Meeting en Vilna
¿Hasta dónde te llevaría decir que sí a un plan de última hora? A Belén le llevo a nada más y nada menos que a Vilna, Lituania, al 14º EPS Young Minds Leadership Meeting. Dos días, decenas de estudiantes de física de toda Europa y un evento que superó todas las expectativas. Lee lo que nos cuenta Belén y a ver qué dices tú a la próxima vez que te propongan algo de un día para otro...
Justo la noche antes de las Preliminares de PLANCKS, una de mis compis de junta, Rocío, envío el anuncio del Leadership Meeting por nuestro grupo. Como ese día fue caótico, el mensaje pasó desapercibido. Tampoco ayudó que no tenga cuenta de Instagram, por lo que el evento pasó de largo tal como había venido. No fue hasta meses más tarde cuando un chico de la otra dele de Valencia, David, me volvió a mandar el anuncio con una intención clara: ¿y si nos vamos?
Significaba irnos a Vilna, Lituania, para un evento de tan solo dos días. Como cubrían el viaje de un solo representante, primero tenía que convencer a mis compis de junta para ir yo. También tenía que convencerme a mí misma, a esa Belén más vergonzosa y con algo de dudas. En la anterior entrada del blog, Eric comentó que las oportunidades no llegan, se encuentran. No quiero contradecirle, pero añadiría que sí hay oportunidades que llegan (o te las hacen llegar). Solo hay que ser valiente para decir que sí y saber reconocer cuándo se nos presentan grandes oportunidades.
¡Por fin llegó el día de volar a Vilna! Durante el viaje David y yo coincidimos con dos españoles, algo previsible por estadística, ya que España es el país con más secciones locales de Young Minds. Entre todos los españoles encontramos a dos de los nuestros, del GdeE: Sergio, un murciano aterrorizado por la lluvia, y Óscar, un madrileño muy malagueño. Estas secciones son el motor de Young Minds, la red de estudiantes de la European Physics Society (EPS).
Por primera vez, el Leadership Meeting se celebraba en paralelo con el EPS Council Meeting, lo que suponía una gran oportunidad para ese tan buscado networking. Cómo no, nos reunimos con ellos mayoritariamente para comer, ya fuera en los coffee breaks del viernes y sábado como en la cena del viernes. Cenamos en uno de esos sitios donde tienes que recordar que se empieza a comer con el cubierto de más afuera, que tu plato de pan es el de la izquierda y que no puedes rechazar una copa de vino, aunque sea solo para mojarte los labios.
Mažena Mackoit inauguró el programa compartiendo cómo había construido su carrera profesional. Intentó que nos viéramos reflejados en ella, pues todos compartíamos su mismo punto de partida: formar parte de una sección local. Fue una de esas charlas que te hacen sentir inspirada y abrumada a partes iguales. La mañana continuó con un debate sobre la implementación del machine learning en la física, donde todos los ponentes coincidieron en su potencial para identificar patrones complejos entre una infinidad de datos.
Hablando de identificar, en Vilna es fácil reconocer las torres de sus muchas iglesias en su horizonte, no por nada es conocida como la ciudad de las iglesias. Aunque el cristianismo es solo su primera religión: la segunda son los láseres y la tercera, el baloncesto. Por ello, la mayoría de ponentes y visitas que siguieron ese primer día estaban relacionados con la fotónica y óptica. Tras una sesión introductoria sobre la historia de los láseres en el país, (re)corrimos varios centros de investigación en los que siempre había una mesa antivibratoria con láseres, lentes, fibras ópticas...
El programa académico de ese día culminó con la sesión de pósteres, la actividad que más disfruté sin duda. Quizás contribuyera el hecho de ser mi segunda vez exponiendo uno y ser una actividad fiel al objetivo de cualquier Leadership Meeting: dar a conocer y a la vez descubrir lo que hacen otros grupos de estudiantes en torno a la física. Ahora nosotros teníamos el protagonismo para enseñar a las altas esferas del EPS Council todo lo que hacíamos a nivel local, pero, sobre todo, enseñar la ilusión por formar parte de este proyecto.
Ya no hacía falta imaginar cuál era el equivalente del Grupo de Estudiantes en Italia, Serbia, Portugal, Alemania o Polonia: bastaba con acercarse a cualquier póster para averiguarlo. Allí estaba Valentina contándonos cómo habían revivido un antiguo aulario gracias a un ciclo de charlas con un buen aperitivo de por medio, como buenos italianos. O Erik y Patrick explicándonos el funcionamiento de su Mitgliederversammlung, la asamblea general en la que definen sus líneas de acción.
El siguiente día arrancó con un taller sobre la revisión de artículos científicos impartido por dos editores de las revistas EPL (Europhysics Letters) y EPJ (European Physical Journal). Nos desvelaron todo lo que ocurre desde que se envía un artículo hasta su publicación: la revisión single-blind (donde el revisor conoce al autor pero no al revés), el papel de los editores (quienes hacen de las críticas de los revisores comentarios constructivos), etc. Después tuvo lugar la última sesión conjunta con los miembros del EPS Council. Ahora el foco ya no estaba tanto en dar a conocer la actividad de los estudiantes, sino en mostrar el apoyo y respaldo que estos reciben en cada país europeo. La jornada cerró con la charla "De doctorando a CEO", desmintiendo el mito de que la única opción tras el doctorando es la carrera académica.
No nos fuimos sin descubrir la propia ciudad que nos acogía, que tenía una parte antigua y una nueva separadas por el río Neris. Tampoco sin degustar su gastronomía. Probamos su famosa sopa fría de remolacha, con un sabor mucho menos extraño que su apariencia, y los cepelinai, que eran como unas patatas rellenas de carne (¡que no me escuchen los locales!).
Hasta aquí mi aventura por Lituania. Gracias a David, Óscar y Sergio por ser mi apoyo cuando mi inglés estaba oxidado o cuando un italiano me hablaba de agujeros negros a las 2 de la mañana. Gracias a Lucas y Rocío por ayudarme a hacer el póster en el último momento, y gracias a los tres, contando a Luvic, por ser tan buen equipo. Espero veros a todos los que estáis leyendo esto en el ENEF de Valencia.
Belén